Crítica cinematográfica: Nosferatu (2024)

Una aventura terrorífica y atrapante

Un joven profesional con mucha ansia por establecerse en el ámbito económico, es encomendado repentinamente para efectuar una ocupación muy lejos de su hogar que le dará buenos dividendos, no obstante, será victima de un plan maquiavélico de quien menos esperaría que lo afectará por siempre a el y a sus allegados... Nosferatu... es la siguiente obra que analizaré... acompáñenme a este pasaje acontecido a mediados del siglo XIX.

La jornada del lunes de hace unas semanas, después de tanto tiempo sin asistir a las salas, disfrute la impresionante cinta titulada Nosferatu, dirigida y escrita por el popular cineasta estadounidense Robert Eggers, quien ha encabezado producciones como The Witch (2015), The Lighthouse (2019), etc. En esta ocasión conforma equipo laboral junto a Chris Columbus en la producción, Robin Carolan su componedor musical, Jarin Blashke su fotógrafo y Louise Ford en el montaje.



Esta obra checa-estadounidense narra la historia de una chamaca pareja quiénes están unidos recientemente por el poderoso efecto del amor en una nación situada al norte del "viejo continente", quiénes gozan una vida con normalidad repleta de cotidianidad. Empero, un acontecimiento lúgubre del pasado atormentará reiteradamente a uno de ellos que desatará un evento sin precedentes.

Su reparto está integrado por artistas como: Nicholas Hoult, Lily-Rose Depp, Bill Skarsgard, Aaron-Taylor Johnson, Willem Dafoe, entre otros.



Nosferatu es una realización distinguida por géneros cinematográficos como el terror y vampiros, que funge como la nueva versión del clásico mudo Nosferatu (1922), que sobresale principalmente por su trama trillada pero interesante, actuaciones sobresalientes del elenco, banda sonora atrapante y hazaña fotográfica predominante.

La andanza gótica da inicio en la montañosa y boscosa tierra alemana durante el frío e implacable invierno, mientras el fenómeno de la industrialización se adentra silentemente en las entrañas del colectivo, donde un individuo busca salir adelante junto a su amada para conseguir el sustento del hogar -faceta llena de responsabilidad que lo hará tomar una decisión a primera instancia correcta.

Ulteriormente, el caucásico Thomas Hutter, inicia la tediosa y monótona rutina laboral al salir de casa -prestando servicios para un extraño agente inmobiliario llamado Heer Knock- con una finalidad importante: conseguir la mejor paga posible sin dimes ni diretes. Ahora, debido a estar priorizando algo tan efímero como la necesidad económica, esto lo enrumbaría a esa satisfacción que en aquel entonces era alimentada por la tan baja codicia (la cual reinaba en cada esquina).

En la otra cara del pfennig, la moneda usada en antaño, se encuentra la agraciada y moderada Ellen -una dama hogareña quien realiza quehaceres mientras espera la llegada de su pareja. Asimismo, lleva consigo una expresión que raya en la preocupación continuista aunque no lo expresa -detalle menor pero, sin duda, relevante. Como en un extremo de polo a polo, cada una de las figuras principales se regía por unas primaveras donde los tabúes sociales abundaban como tabernas.

Hasta esta instancia de la travesía fílmica, si bien solo acaece parte del primer acto, características previamente conocidas en entregas alabadas por la audiencia como Sleepy Hollow (1999) y  The Northman (2022), han marcado la pauta desde sus minutos iniciales a causa de angulaciones y una tonalidad oscura que ha provocado un episodio inmersivo en mi dejándome atónito en la butaca.

Nos subimos nuevamente en el carruaje para retomar el empinado trayecto peliculero tras un pequeño paréntesis, en el cual presentemente, el largilucho Thomas está ensimismado en sus labores inmobiliarias junto al avejentado caballero Heer, platicando continuamente sobre temas de poca importancia. Sin embargo, una oferta inesperada efectuada por un hombre misterioso sale a coalición, oportunidad que pudiera recompensar con una inigualable comisión a quien concrete dicha venta -abrillantando los ojos de los testigos, especialmente los de uno que brota juventud.

Asimismo, el zacea miento de la apetencia por llenar sus bolsillos sería el impulso principal de T. Hutter más que el aprendizaje de nuevos conocimientos, cegando por segundos con la más densa neblina su razonamientos solo por una bolsa llena de oro. Pese al temor por la localidad donde mora el futuro inversor del despacho, la endeble personalidad de Hutter aunada a una presión a simple vista de su singular superior, servirían para calar en el dictamen del ingenuo mozo.

Mientras una resolución no menor se lleva a cabo con respecto a los días venideros en el puesto laboral de Thomas, su querida contraparte, Ellen, intenta normalizar como puede la ausencia prolongada de su amado. Aun así, un ligero e inexplicable sentimiento toca las fibras emocionales de ella en este paraje, como si de un evento sobrenatural se tratase. Toda esta escalofriante preocupación cesaría al reunirse con su homogéneo tras horas en las afueras -pero algo no pinta bien, eso es seguro.

Seguidamente, ese anhelo ardiente y poderoso conocido como la avaricia haría de las suyas al inmiscuirse en la relación amorosa tajantemente, precisamente por el fallo del chico de apellido Hutter sin advertencia alguna a su compañera, desatando una esperada discusión entrambos. Queriendo emerger a una realidad más estable como un "caballo desbocado", este aceptaría un acuerdo llamativo en lo significativo que trazaría un rumbo enigmático en su andar.

Acá acontecería un punto de inflexión considerable que marcaría un "antes y un después", ya que los personajes principales experimentarían magnas vivencias como la voracidad y el desasosiego por saber qué les depara en el horizonte, resquebrajando poco a poco ese falso escenario de armonía con un drama que iba in crescendo. Esto, en carne propia al ser uno de los muchos espectadores llenando la sala, pude sentir el ruido del silencio al estar concentrado en el devenir -y vaya, que devenir.

Cuando el fresco del aire acondicionado me acecha y mis cotufas se acaban a esta altura de la narrativa, un arduo día de trabajo es parte del joven Thomas Hutter, por ende, decide regresar a casa -con la consciencia alterada- para descansar merecidamente luego de horas ajetreado en menesteres. Por consiguiente, aun creyendo que eligió sabiamente su futuro próximo, sabe desde lo más profundo que la intuición (para muchos un sexto sentido) le avizora una amenaza latente por tan solo "unas cuantas monedas". 

Ansioso por partir para regresar súbitamente de la encomienda de Heer Knock, el espigado "Thom" se alista con su mejor abrigo y calzado para estar bien cobijado en la exhaustiva aventura que le depara hacia las afueras del pueblo. Sumado a esto, la querida Ellen, preocupada por la siguiente comisión de su amado a tierras lejanas y sombrías, experimenta unas visiones terroríficas con un ser extravagante que pensó haber olvidado en el baúl de los recuerdos. 

En consecuencia, un aliado adinerado e influyente llamado Friedrich Harding saldrá a la palestra pública en pro de ayudar como pueda, quien junto a su familia tenderán una mano amiga a la pálida Ellen. Gastando todos los cartuchos humanitarios posibles, habrá uno sin usar que se relaciona a un estudio de diversos conocimientos penado con la muerte precisamente por ahondar en lo oculto. Ahí, sin más espera, el profesor Albin Eberhar Von Franz hace su aparición tras una búsqueda exhaustiva de sus perseguidores, dándole entrada a la magia/alquimia como pólvora para el rifle.

A posteriori, galopando ya en su corcel hacia el indeseable destino en medio de un intolerante y gélida ventisca, T. Hutter, temiendo por el desconocimiento de lo que le depara, sabiendo que no hay vuelta atrás se ata a su orgulloso empeño por traer a casa un contrato firmado que le provoque una excelente remuneración por su faena. Rocas, camino empinado y una estructura medieval llenan la visión del contratista a horas de su recorrido, con un rastrillo inmenso que lo invita a cruzar una puerta que le genera un pálpito de "punto de no retorno". ¿Qué les deparará al idilio Thomas-Ellen ante esa panorámica incierta?

El realizador Robert Eggers lo hace nuevamente, y no de mala manera, todo lo contrario, sacando a relucir su preciado talento sentado en la silla plegable al traer de regreso una antigua crónica, decisión arriesgada en un presente repleto de "reinicios". Así y todo, el afamado neoyorquino cumple a lo grande al garantizar la autenticidad histórica y folclórica de esta creación en virtud de planos sensacionales, vestuario correcto, elenco brillante y un guion satisfactorio. Robin Carolan sobresale positivamente en su rol al crear piezas musicales que acentúa la atmósfera oscura en cada escena. En el área fotográfica, está la estupenda participación de Jarin Blashke al escoger una iluminación y ópticas apropiadas que permitieron retratar la naturaleza del producto.  

Por último pero no menos importante, está el equipo actoral, parte relevante de cada creación fílmica, siendo uno de ellos el admirable Bill Skarsgard como el Conde Orlok, un personaje escalofriante y circunspecto. Nicholas Hoult persiste con su buena racha al conmover como Thomas Hutter, celebridad laboriosa y aprensiva. Aaron Taylor-Johnson destaca al personificar a Friedrich Harding, tipo presuntuoso e inteligente. El legendario Willem Dafoe se luce al darle alma al extrovertido y polémico docente Albin Eberhar Von Franz.

Nosferatu es una entrega insólita y grandiosa que rememora las concurrencias del espigado hidalgo con sed de sangre que aterrorizó a miles de fanáticos a principios del siglo XX, la cual aporta elementos diferentes -desde lo técnico y artístico- sin dejar a un lado esa entidad épica que marcó a toda una época. Si eres amante empedernido del horror, esta soberbia re-imaginación acechará ferozmente a tu estancia hasta dejar una dentellada sin precedentes para perpetrarse por siempre en tu remembranza.

Posee una duración de 132 minutos, cuenta con idiomas hablados como el inglés, checo, rumano y ruso. Su rodaje principal se efectuó en Republica Checa (Praga) y Rumanía (Transilvania). Fue producida por Studio 8 y distribuida por Focus Features.

Si anhelas observar este filme, lo dispones hoy en reconocidas plataformas streaming como Prime Video y Apple TV.

Hasta la próxima, cinéfilos.



Redactado por: Lic. Angelo Medina

 

  


  

Comentarios

  1. Uffff brutal reseña!!! Que ganas de ver esta reimaginación de la ya clasica Nosferatu! De niño, la cinta antigua me daba mucho miedo por su antagonista principal, la verdad es que su figura a nivel visual sigue dando mucho cringe XD Pero estas lineas definen lo que seguramente sean mas de 130 minutos de inmersión pura y verdadero pavor! GANAZAS DE VERLA!

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    1. Gracias por tu comentario, Eduardo, ojalá y te guste tanto la película como mi reseña. Saludos.

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