Crítica cinematográfica: Capitán América: un nuevo mundo (2024)

Una aventura visceral y llena de acción

Un individuo de armas tomar quiere honrar a uno de sus mejores amigos en el campo de batalla al haber elegido una batuta muy pesada para sus espaldas, no obstante, será exigido como nunca antes para demostrar su valía ante una amenaza inusitada... Capitán América: un nuevo mundo... es la obra que reseñaré próximamente... síganme a este episodio acaecido en el tecnológico y turbulento tiempo moderno.

Hace unas jornadas atrás, poniendo en práctica otra vez uno de mis pasatiempos preferidos, asistí al cine para disfrutar Captain America: Brave New World, titulado en Hispanoamérica como Capitán América: Un Nuevo Mundo, obra dirigida por el realizador nigeriano-estadounidense Julios Onah, reconocido por intervenir en creaciones como The Cloverfield Paradox (2018) y Luce (2019). Conforma equipo laboral junto a Kevin Feige en la producción, Rob Edwards su escritor, Laura Karpman como compositora musical y Kramer Morgenthau el retratista.


Sam Wilson, como el Capitán América

Esta cinta estadounidense relata la historia de un joven y experimentado soldado que combate el crimen persistentemente con la finalidad de hacer del mundo un lugar más pacífico y unido, una acción oportuna en fechas tan conflictivas. Empero, se darán a conocer rivales que le impondrán un desafío mayúsculo del cual se verá obligado a actuar con templanza para salir airoso de esta.

Su elenco está integrado por: Anthony Mackie, Harrison Ford, Danny Ramírez, Shira Haas, Giancarlo Esposito, Tim Nelson, etc.




Capitán América: Un Nuevo Mundo es la primera de Sam Wilson en solitario como superhéroe que está basada en las historietas del gigante editorial Marvel, distinguida por géneros cinematográficos tan populares como la acción y la ciencia ficción, destacando principalmente por su decente trama, banda sonora atrayente, actuaciones sobresalientes del reparto y buenos efectos especiales.

La travesía patriótica da inicio en un país norteamericano con gran poderío demostrado a lo largo de las primaveras, en el que se desarrolla una atmósfera inquietante y de suspenso al acudir los ciudadanos a las urnas de votación para elegir al regente con mayor autoridad gubernamental - una decisión que parece fácil pero es más significativa de lo que aparenta. Candidatos por acá, candidatos por allá; pero hay uno que se está adentrando a las masas el cual pudiera jugar un papel inmemorable para la multitud. 

Posteriormente, habiendo transcurrido un tiempo luego de haber acaecido un cambio político importante en la nación de las 50 estrellas, nuestro héroe volador acataría una orden directa de los altos jerarcas para combatir el contrabando en una árida y calurosa ciudad localizada al centro de México donde objetos clasificados son robados por una organización que viste ropa particular -misiones típicas a acatar para alguien de tal peso para la sociedad.

En estas primeras instancias del episodio peliculero, a penas habiendo posado mis extremidades en el cómodo asiento del teatro, las imágenes reflejadas en pantalla no permiten siquiera un ligero sorbo de mi refresco, circunstancia que me obligaría a prestar atención inmediatamente desde el prólogo. Esta característica pudiera ser efímera, aunque, me hizo recordar ligeramente a los buenos viejos tiempos del UCM.

Retomando la andanza en un espacio aéreo permitido, los golpes viscerales guiados por el coraje y unas alas evidentemente modernas, hacen su aparición de la mano de Sam posando un nuevo traje que posee una gran responsabilidad para el y los suyos. La vestimenta, por ahora, es lo menos relevante, cuando una misión que aparentaba ser rutinaria, se hace complicada ante la presencia inesperada de un antiguo miembro del ejército estadounidense.

Por consiguiente, visualizando el ajetreado panorama en todos los frentes, el soldado de apellido Wilson se verá en la infrecuente necesidad de apoyo, exclamando la ayuda de una mano amiga extrovertida y talentosa. En pleno apogeo para llevar a cabo el objetivo solicitado, el Capitán América y su equipo demostrarán más que agallas ante cualquier relucir de cualquier mal. Aun así, una pregunta pequeña y resonante sin respuesta es generada entre los participantes del bien.

Asimismo, como echarle gasolina al candelero, un agregado se suscita al dar un paso al frente como representante principal del siguiente período gubernamental, el General Thadeus Ross, un hombre temible y polémico en el pasado que dejó una cicatriz muy grande en Los Vengadores una vez. Momentáneamente, las asperezas entre su superior y S. Wilson parecen quedar en el ayer al aplacar todo los malestares a través de ese arte nombrado "diplomacia".

No obstante, en medio de una calma que aparentaba ser sostenida en el tiempo, un evento público referente a las relaciones internacionales se fragua para arribar a un tratado conjunto debido a la exposición de un valioso material en una isla lejana, la tensión aparecería como en un chasquido de dedos al poner de vuelta en el lente público a una leyenda fraternal que dio su vida múltiples veces en el campo de batalla -acontecer que demandaría a Sam a "poner las barbas en remojo".

A esta altura de la andanza fílmica, dónde un incidente estresante involucraría a eminencias de distintos campos, un punto de inflexión se desempeña en la crónica, al gestarse una latente incertidumbre súbitamente que añadiría una pizca de pimienta a este embrollo que sube los humos a medida que avanza su transitar. Sin duda alguna, la intriga me invade desde mi butaca.

Descendemos sutilmente en el asfalto para regresar a lo que nos compete, con el Capitán América y su compañero Joaquín Torres en búsqueda de pistas que armen el rompecabezas del altercado, y por su lado, el mandatario Ross navega -paralelamente- en las aguas profundas del conflicto interno, factor que pondría en vilo las conversaciones políticas entre las autoridades involucradas en un determinado acuerdo que es de interés mundial. 

Habiendo desatado los acontecimientos previamente citados un impacto significativo en la Casa Blanca y en el rumbo del ex-Falcón, encontrar la paz como sea una vez alterada por hechos sin precedentes en los años recientes, es una tarea primordial para los que tienen el mando agarrado como si timón de barco se tratase. Para colmo, esto no solo fungirá como un verdadero desafío para poner a prueba el carácter y la paciencia hasta al más pintado, sino que se soltarán cabos que parecían estar una vez atados.

Sin embargo, justo como en un tablero de ajedrez, las piezas se mueven esporádicamente a rincones donde un jugador incógnito con una inteligencia más allá de la comprensión humana, practica un proyecto el cual debajo del telón es llevado a cabo con intenciones maquiavélicas para traer "justicia". En la balanza está el cazador de Hulk, N. Ross, sufriendo los embates de sus decisiones entretanto se descarrila emocionalmente, y un Sam Wilson obligado a mostrar una mejor versión si quiere hacer valer su palabra para así honrar el trono que fue cedido por su viejo compinche. ¿Cuál bando superará esta flamante contienda?

El cineasta Julios Onah sobresale al hacer un gran esfuerzo en querer forjar una esencia basada en elementos como la vehemencia y el suspenso por lo que sucederá en cada escena, puntos entrañables de fases previas en el Universo Cinematográfico de Marvel. Aunado a esto, la correcta escogencia de los artífices y un embrollo sacado mayormente de un tomo caricaturesco, son de apreciar hoy en día. Kevin Feige es una vez más el responsable de la producción, sacándole brillo a los "huevos de oro" para guiar al producto gerenciado a un puerto seguro, solo eso. Laura Karpman brilla como componedora al crear pistas musicales que añaden intensidad y epicidad.

Por último pero no menos relevante, la rama artística jugó un papel fundamental, siendo uno de ellos el querido Harrison Ford, quién se luce encarnando al circunspecto y perspicaz Nathan "Thunderbolt" Ross. Anthony Mackie deslumbra al repetir personificando al militar incansable Sam Wilson. Shira Haas y Danny Ramírez encarnan a Sabra/ Joaquín Torres, adición actoral modesta y amena que brinda frescura.

Capitán América: Un Nuevo Mundo es una travesía osada y entretenida de principio a fin, con giros de tuerca llamativos que enaltecen el entramado positivamente, pero que peca a veces de un progreso lineal que baja un poco los decibeles de regocijo. Aunado a esto, como un factor externo, se ve avasallada por la irregularidad de invenciones recientes lideradas por Disney causando la dejadez mayoritaria del fanático por este tipo de planteamientos. Si eres amante de estos viajes fantásticos y vivaces del siglo 21, esta película sencillamente te divertirá.

Este largometraje tiene una duración de 118 minutos, contó con un presupuesto de 188 millones de Dólares, su fotografía principal fue retratada en Atlanta y parte del rodaje se originó en Washington DC. Fue producida por Marvel Studios y distribuida por Walt Disney Studios Motion Picture. 

Si gustas disfrutar este filme, a finales de este mes estará disponible en la plataforma streaming de Disney Plus.

Hasta la próxima, cinéfilos.



Artículo redactado por: Lic. Angelo Medina

  


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