Crítica cinematográfica: Oppenheimer (2023)

Luces, cámara y muchos megatones de emoción 

En una situación global crítica e indeleble en las páginas de historia que traería consecuencias invaluables como la vida, asimismo, existe un individuo anónimo que tendría la capacidad de marcar un antes y un después ante este desconcertante circunstancia... Oppenheimer... sígueme a esta travesía anecdótica suscitada a principios del trágico siglo 20.   

La jornada del 01/08 asistí a las salas de cine para ver Oppenheimer, título oficial de la película, una producción cinematográfica de 2023 escrita y dirigida por el cineasta británico-estadounidense Christopher Nolan, galardonado y renombrado director debido a obras como Memento (2000), Insomnio (2002), El Origen (2010), Interestelar (2012), entre otras. Completa el equipo laboral Ludwig Goransson como compositor musical, Hoyte Van Hoytema en la fotografía, Jennifer Lame en el montaje y Ellen Mirojnick como encargada del vestuario.



Esta película biográfica estadounidense abarca la existencia del físico teórico judío Robert. J. Oppenheimer, individuo académicamente superdotado, durante las condiciones caóticas/dramáticas que atravesaba el mundo en la década de los 40s, quien es una víctima que está particularmente motivado por la posibilidad de que los nazis tengan un programa de armas nucleares en marcha.

Intervienen artistas como: Cillian Murphy, Emily Blunt, Matt Damon, Robert Downey Jr, Florence Pugh, Josh Harnett, Casey Affleck, Rami Malek y Kenneth Branagh.



Oppenheimer es la tercera interpretación en el cine del tan afamado sujeto, y esta relata una historia basada en el libro American Prometheus (Prometeo Americano traducido al español), caracterizada por una trama compleja e interesante, actuaciones del reparto impresionantes, escenarios cautivadores proyectados a la más alta definición y una banda sonora increíble. 

La narrativa nos traslada a los primeros años de Robert. J. Oppenheimer, donde con tan solo 22 años de edad, padece de nostalgia y ansiedad mientras estudia juiciosamente junto al físico experimental llamado Patrick Blackett en el Laboratorio Cavendish, localizado en la Universidad de Cambridge. Debido a la persistencia de su tutor por querer convencerlo de laborar en el laboratorio en vez de lo teórico, Robert decide -en un acto maligno- intentar arremeter en contra de su colega Patrick al envenenar una de las frutas para que este último la comiera -Afortunadamente no llega a suceder, ya que el sabio con origen alemán salvaría el pellejo de Blackett en una acción de arrepentimiento.

Transcurriría el tiempo, posterior a esa decisión perversa, y el científico norteamericano asistiría al Instituto Académico Gottingen para luego completar su PhD en física, donde conocería al brillante físico teórico Werner Heisenberg. Habiendo alcanzado un logro tan relevante como este, Oppenheimer decide regresar a su país de nacimiento (Estados Unidos) con la intención de expandir su investigación de física cuántica. Conjuntamente, el erudito neoyorquino se convertiría en maestro al enseñar en la Universidad de California y en el Instituto de California

Su progreso académico era sustancial, pero la pasión amorosa tocaría la puerta de Robert. J. Oppenheimer al conocer a su futura cónyuge con el nombre de Kathering Puening, una bióloga y excomunista con quién tendría una relación sentimental intensa, esto debido a la infidelidad con Jean Tatlock, mujer con la que sostendría una aventura que marcaría la vida personal del controvertido investigador.

Acá ocurriría un punto de inflexión relevante en la obra, donde el inteligente y elegante protagonista sufriría moralmente la toma de decisiones previas en el área de la intimidad, esto cuando venía arrastrando distintos ataques de ansiedad que le provocaban sentimientos de temor e inquietud causado por una imaginación aterradora -él ya no sería el mismo de antes.

Aquella realidad de entonces era embrollada debido a la imponente Segunda Guerra Mundial, causando miles de heridos y muertos en gran parte del mundo -aunque habían algunos que querían detener esta situación bizarra a toda costas. Ahora, ante la emergencia mundial provocada por los Nazis, el General del Ejercito Estadounidense Leslie Groves, haría acto de presencia en la vida de R.J. Oppenheimer repentinamente, ofreciéndole un trabajo que transformaría completamente su existencia: dirigir el proyecto Manhattan y desarrollar una Bomba Atómica.

Pese a que nunca había sido parte de un programa tan significativo, el largilucho físico aceptaría participar en mencionada faena, labor que sustancialmente cambiaría el curso de la humanidad. Siendo alguien que practicaba la religión judía -creencia afectada rotundamente por las decisiones del nazismo en territorio europeo- suceso que motivaría aún mas a Oppenheimer a lograr su cometido para detener el conflicto bélico de una buena vez por todas.

La cinta fílmica contó con distintos agregados interesantes, pero uno de sus aspectos positivos fue el desempeño artístico de los actores del elenco, siendo uno de ellos el talentoso Cillian Murphy, quien brilla encarnando al ingenioso y ansioso Robert. J. Oppenheimer. Robert Downey Jr. es otro de los participantes, demostrando su valía artística al interpretar a Lewis Strauss, un político habilidoso. Emily Blunt destaca positivamente como Katherine Oppenheimer, una mujer lista y hermosa. Por último está la corta pero impecable intervención de Matt Damon como Leslie Groves, militar sensato y trabajador.

Habiendo manifestado su intelecto como realizador en el pasado, Christopher Nolan lo vuelve a hacer con una producción fantástica, tomando las decisiones creativas y técnicas correctas que le permitieron conseguir un resultado inolvidable. La banda sonora es uno de los protagonistas intangibles del producto final, causando un placer auditivo único. Las artes escénicas tuvieron un rol considerable, y Ellen Miroijnick sobresale al diseñar un conjunto de ropa/accesorios calcados a la época.

A pesar de ser uno de los filmes más extensos del presente año, las escenas rodadas a color y blanco y negro aunado a la exposición de hechos desde una perspectiva objetiva/subjetiva, son puntos positivos que dinamizan considerablemente el desarrollo argumental -indudablemente- convirtiéndola en una de las mejores creaciones jamás elaborada en el repertorio fílmico de C. Nolan.

El largometraje tiene una duración de 3 horas y 9 minutos, siendo así la más larga en la filmografía del Sr. Christopher (Nolan), y fue grabada con las cámaras de mayor resolución en el mundo de la filmación, una combinación entre IMAX 65 mm y PANAVISION 65 mm, que luego se proyecta en 70 mm.

Si deseas ver el film Oppenheimer este ya está disponible en plataformas de streaming como Amazon Prime Video, HBO MAX, Repelis y Netflix.

Hasta la próxima, cinéfilos.


                                             

 Artículo redactado por: Lic. Angelo Medina

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